Jacinto Caballero, propietario de Pablito productos artesanales, encontró en el Programa Hambre Cero la oportunidad de hacer crecer su negocio, generar empleo y llevar sus productos a miles de niños en las escuelas de su comunidad.
Desde su fábrica en Paraguarí, Jacinto y su equipo elaboran galletitas de avena, palitos secos, chipitas y dulce de batata, productos que hoy forman parte de la alimentación escolar proveída por el Estado. Su empresa abastece a las escuelas locales a través de la firma ancla Ladero S.A.
“Para mí el Programa Hambre Cero es una oportunidad real para las Mipymes, que nos ayuda a crecer como negocio y poder generar más mano de obra también en nuestra localidad”, indicó.
Igualmente, comentó que, con la implementación del programa en las escuelas de todo el país, no solo se benefició a las Mipymes, sino que también, se logró impactar de manera positiva en la comunidad en general ya que muchas mujeres que se encontraban desempleadas hoy trabajan como cocineras.
“Siempre quise vender al Estado”
Para Jacinto, todo comenzó en la Rueda de Negocios de Caacupé en 2023, organizada por los ministerios de Desarrollo Social, Industria y Comercio, y Agricultura y Ganadería. «Siempre quise vender al Estado, pero antes solo las grandes empresas tenían acceso. Ahora, gracias a este acompañamiento, logramos entrar y crecer», indicó.
El impacto fue inmediato, más ventas, nuevas contrataciones y la adquisición de maquinaria para mejorar la producción. Sobre la aceptación de sus productos, Jacinto no podría estar más orgulloso: “Hasta ahora, no hemos recibido ninguna queja. Según los informes, los productos son bien aceptados y gustan a los niños», indicó.
Además de abastecer a las escuelas de Paraguarí, Pablito productos artesanales también cubre otras localidades cuando es necesario. «Nos adaptamos para cumplir con la demanda y asegurar que no haya interrupciones en la provisión de alimentos» expresó.
Más allá del crecimiento de su empresa, Jacinto también destacó el apoyo del Gobierno del Paraguay a través del Viceministerio de Mipymes del MIC, como un factor clave en su éxito, aseguró que es la primera vez que el Estado brinda un apoyo tan cercano y estructurado a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas nacionales.
La experiencia de Jacinto Caballero es un reflejo del impacto positivo que programas como Hambre Cero pueden tener en los pequeños empresarios, generando empleo, fortaleciendo la economía local y garantizando alimentos de calidad para los paraguayos.